La asignatura de economía persigue que como alumno se conozcan los conceptos elementales de la economía y su aplicación en el mundo real. Además se espera que estos conocimientos conceptuales permitan realizar análisis y descripciones básicas de problemas económicos como es el caso de este ensayo, que discutirá de si es viable o no preferir solo productos chilenos, a través de una campaña nacional del Gobierno.
Para comenzar hay que analizar las características económicas de nuestro país. Chile se caracteriza por ser un país con una economía muy abierta. Chile tiene un ambiente de negocios atractivo y competitivo gracias a que ha adoptado políticas públicas tendientes a promover y consolidar una conducción macroeconómica seria y responsable, mayores niveles de apertura económica e integración internacional. Esto quiere decir, que nuestro país tiene un ambiente de negocios muy atractivo y dinámico para las otras economías mundiales. Nuestra capital, Santiago, recuperó el primer lugar como la mejor ciudad para hacer negocios en América Latina. Chile mantuvo el lugar 26 por segundo año consecutivo en un ranking de 55 países, de acuerdo al Informe de Competitividad Mundial 2008, elaborado por el IMD de Suiza. Sin embargo en los últimos tres años, se nota un empeoramiento en el desempeño económico, aunque se mantiene como líder de la región.
Todas estas características indican la gran dependencia económica del país. El principal problema de la economía Chilena, que es el problema de toda Latino América, es la creciente dependencia de occidente. Un problema que ha ido creciendo a lo largo del siglo XX.
Los intentos de estos países por escapar de la dependencia han sido ineficaces, la sustitución de importaciones, las políticas reformistas y socialistas. El nuevo modelo económico neoliberal, responde a estos intentos aumentando la dependencia política y económica ante el capital occidental, aumentando la debilidad de los países ante cualquier crisis. En tiempos de boom internacional la economía Chilena crece, pero en tiempos de crisis el contagio se hace mas fácil y los efectos mas desastrosos, como es el caso de la actual crisis económica. El débil control del estado facilita la perdida de identidad nacional del capital y cuando la crisis estalla el dinero se vuelca a los bancos occidentales.
La desprotección de la clase trabajadora y sus condiciones miserables, los hacen la principal victima de cualquier periodo de estancamiento o recesión. Las clases humildes se encuentran indefensas ante los vaivenes del mercado.
Son estas políticas, un modelo dependiente y liberal que convierten a Chile en un país muy vulnerable.
Hay que destacar que este modelo no lo siguen sus principales impulsores, Estados Unidos y la Unión Europea, estos están cada vez mas encerrados en sus mercados cerrados y controlados, a sabiendas de los terribles riesgos que suponen para cualquier región, estado o continente una liberalización total de los mercados.
Otro hecho importante es el de la especialización. Existe especialización cuando los individuos y los países concentran sus esfuerzos en una determinada serie de tareas, permitiendo a cada persona y país aprovechar al máximo sus ventajas comparativas y recursos específicos. Las ventajas comparativas son ventajas que tiene un país sobre otro en la producción de un producto cuando éste se puede producir a menor costo, en términos de otros bienes y en comparación con su costo en el otro país. Por ejemplo, el cobre extraído en el norte es una clara ventaja ya que es producido a bajo costo y se encuentra a muy poca distancia del mar y los puertos, que permiten su rápida exportación. Esta establecido como uno de los principios de la economía que el comercio puede mejorar el bienestar de todo el mundo, así Chile puede exportar materias primas e importar otro tipo de productos. Si el gobierno fomenta la preferencia de productos nacionales, estará incentivando aun más la crisis económica.
Hace pocos días apareció el senador RN José García, señalando que hay que preferir productos chilenos. El señalo que no se trata de nacionalismos sino de proteger el empleo en el país porque eso es lo que permite que millones de familias puedan llevar el sustento a sus hogares día a día. En ese sentido, agregó que nuestros consumidores deben hacer un esfuerzo en época de crisis y preferir productos manufacturados en el país porque eso significa garantizar el trabajo de nuestros compatriotas. Pero esto no es del todo correcto. Con estas ideas se fomenta al cierre económico y la historia ha demostrado que los sistemas cerrados tienden a la desaparición. Esta bien que se fomente el producto chileno pero habría que añadir las importaciones. Chile tiene la ventaja que posee tratados de libre comercio (TLC) con una gran numero de países lo que le permite importar gran cantidad de productos sin tarifas aduaneras.
Es por esta serie de hechos que hago un llamado para usar eficientemente nuestros recursos y aprovechar nuestros tratados aduaneros. La solución a la crisis económica no esta en encerrarse fomentando la producción interna. Solo se va a agravar así. La solución hay que encontrarla trabajando juntos. Chile es un país comerciante que depende talvez demasiado de las otras economías. Para volver a crecer como país, Chile tiene que mejorar enormemente su infraestructura y desempeño económico mediante una serie de reformas como fomentar la flexibilidad laboral, posibilitar una matriz energética confiable y diversificada, junto con promover la exportación de productos más elaborados.
Para comenzar hay que analizar las características económicas de nuestro país. Chile se caracteriza por ser un país con una economía muy abierta. Chile tiene un ambiente de negocios atractivo y competitivo gracias a que ha adoptado políticas públicas tendientes a promover y consolidar una conducción macroeconómica seria y responsable, mayores niveles de apertura económica e integración internacional. Esto quiere decir, que nuestro país tiene un ambiente de negocios muy atractivo y dinámico para las otras economías mundiales. Nuestra capital, Santiago, recuperó el primer lugar como la mejor ciudad para hacer negocios en América Latina. Chile mantuvo el lugar 26 por segundo año consecutivo en un ranking de 55 países, de acuerdo al Informe de Competitividad Mundial 2008, elaborado por el IMD de Suiza. Sin embargo en los últimos tres años, se nota un empeoramiento en el desempeño económico, aunque se mantiene como líder de la región.
Todas estas características indican la gran dependencia económica del país. El principal problema de la economía Chilena, que es el problema de toda Latino América, es la creciente dependencia de occidente. Un problema que ha ido creciendo a lo largo del siglo XX.
Los intentos de estos países por escapar de la dependencia han sido ineficaces, la sustitución de importaciones, las políticas reformistas y socialistas. El nuevo modelo económico neoliberal, responde a estos intentos aumentando la dependencia política y económica ante el capital occidental, aumentando la debilidad de los países ante cualquier crisis. En tiempos de boom internacional la economía Chilena crece, pero en tiempos de crisis el contagio se hace mas fácil y los efectos mas desastrosos, como es el caso de la actual crisis económica. El débil control del estado facilita la perdida de identidad nacional del capital y cuando la crisis estalla el dinero se vuelca a los bancos occidentales.
La desprotección de la clase trabajadora y sus condiciones miserables, los hacen la principal victima de cualquier periodo de estancamiento o recesión. Las clases humildes se encuentran indefensas ante los vaivenes del mercado.
Son estas políticas, un modelo dependiente y liberal que convierten a Chile en un país muy vulnerable.
Hay que destacar que este modelo no lo siguen sus principales impulsores, Estados Unidos y la Unión Europea, estos están cada vez mas encerrados en sus mercados cerrados y controlados, a sabiendas de los terribles riesgos que suponen para cualquier región, estado o continente una liberalización total de los mercados.
Otro hecho importante es el de la especialización. Existe especialización cuando los individuos y los países concentran sus esfuerzos en una determinada serie de tareas, permitiendo a cada persona y país aprovechar al máximo sus ventajas comparativas y recursos específicos. Las ventajas comparativas son ventajas que tiene un país sobre otro en la producción de un producto cuando éste se puede producir a menor costo, en términos de otros bienes y en comparación con su costo en el otro país. Por ejemplo, el cobre extraído en el norte es una clara ventaja ya que es producido a bajo costo y se encuentra a muy poca distancia del mar y los puertos, que permiten su rápida exportación. Esta establecido como uno de los principios de la economía que el comercio puede mejorar el bienestar de todo el mundo, así Chile puede exportar materias primas e importar otro tipo de productos. Si el gobierno fomenta la preferencia de productos nacionales, estará incentivando aun más la crisis económica.
Hace pocos días apareció el senador RN José García, señalando que hay que preferir productos chilenos. El señalo que no se trata de nacionalismos sino de proteger el empleo en el país porque eso es lo que permite que millones de familias puedan llevar el sustento a sus hogares día a día. En ese sentido, agregó que nuestros consumidores deben hacer un esfuerzo en época de crisis y preferir productos manufacturados en el país porque eso significa garantizar el trabajo de nuestros compatriotas. Pero esto no es del todo correcto. Con estas ideas se fomenta al cierre económico y la historia ha demostrado que los sistemas cerrados tienden a la desaparición. Esta bien que se fomente el producto chileno pero habría que añadir las importaciones. Chile tiene la ventaja que posee tratados de libre comercio (TLC) con una gran numero de países lo que le permite importar gran cantidad de productos sin tarifas aduaneras.
Es por esta serie de hechos que hago un llamado para usar eficientemente nuestros recursos y aprovechar nuestros tratados aduaneros. La solución a la crisis económica no esta en encerrarse fomentando la producción interna. Solo se va a agravar así. La solución hay que encontrarla trabajando juntos. Chile es un país comerciante que depende talvez demasiado de las otras economías. Para volver a crecer como país, Chile tiene que mejorar enormemente su infraestructura y desempeño económico mediante una serie de reformas como fomentar la flexibilidad laboral, posibilitar una matriz energética confiable y diversificada, junto con promover la exportación de productos más elaborados.
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