sábado, 8 de mayo de 2010

Etica en un Ingeniero

Para comenzar, una premisa…los ingenieros debemos reconocer que la vida, la seguridad, la salud y el bienestar de la población dependen de nuestro juicio. La ética es rama de la filosofía que versa sobre las diferentes morales. En este sentido la ética laboral se preocupa de la reflexión sobre el comportamiento del profesional respecto de su profesión. Dentro de ésta, se encuentran los siguientes deberes: la honradez, la honestidad, el estudio, la independencia, el carácter, la cortesía, la discreción y el prestigio de la profesión. A mi gusto el deber primordial es el respeto por el otro y por su tarea, esto involucra a todos, desde el portero del edificio hasta el director de la compañía, desde decir “buenos días” al llegar hasta cumplir con lo asignado, como tareas de la mejor manera que sepas hacerlo, colaborar en la medida de lo posible con los compañeros y comportarte dentro de los principios establecidos por la empresa.
Es por esto que la vida profesional nos ocupa una gran parte de nuestra existencia. Para la mayoría de las personas, el trabajo es una obligación impuesta por necesidad y un medio para obtener dinero. Sin embargo, el trabajo podría ser algo enteramente distinto. El trabajo ha de ser la expresión del ser humano. Trabajar es expresar las capacidades de cada uno, es un medio para ir desarrollando toda la inmensa capacidad que hay en las personas. Cuando una persona expresa su capacidad, aquello que tiene como propio, que en cierta forma, le distingue de los demás, siente gran satisfacción porque se expresa a través de aquello. Así, el trabajo podría constituir un medio extraordinario de satisfacción y de crecimiento; al ser una expresión de uno mismo podría ser un medio de autorrealización. Es así como es una expresión de uno mismo que es útil y esa utilidad es la que es devuelta, la que se traduce, en un ingreso económico. Pero esto ha de ser el resultado de una expresión pura, no realizado como una compraventa, por decirlo en términos simples, un regateo.
Es por esto que muchas personas tienen el problema de que no están desempeñando un trabajo que los llene como personas. Entonces trabajan de un modo forzado, sintiendo el odio por el trabajo, porque hacen su tarea pensando sólo en el dinero que necesitan para vivir o para pagar sus caprichosas necesidades. Así nunca se arreglara su problema. En otras palabras, hasta que la persona no descubra su verdadera o autentica vocación y encuentre lo mejor de sí mismo en lo que hace, vivirá forzado como un esclavo del sistema productivo.
Ser ético no es solamente cumplir con tu parte, sino además implica no ser cómplice de los que no lo hacen. Por ejemplo, si uno sabe que un compañero esta faltando a los principios básicos de una relación laboral y después hacérselo saber a quien corresponda. Esto no significa ser un delatador, sino no permitir que los valores que son importantes para una empresa, no sean un felpudo para un compañero de trabajo, así sea el jefe.
Ética es también, no desparramar información que es privada de la empresa, ética es no robar clientes cuando te cambias a otra empresa, ética es no mentir, ni tampoco disfrazar la verdad aunque a veces sea conveniente y para la empresa no, o en algunos casos a los clientes tampoco.
Necesariamente debemos hacer una afirmación que puede parecer increíble, pero que parece importante para este tema: no hay decisiones éticas. Hay decisiones y cualquier decisión presenta, mínimo, tres dimensiones:
1) Una dimensión técnico-económica: la que se refiere a costos, ingresos, ventas, producción, beneficios, rentabilidades.
2) Una dimensión sociopolítica, en la que hablamos de jerarquías, estructuras, poder, conflictos, cooperación, delegación.
3) Y una dimensión ética, porque estamos hablando de decisiones de personas y que afectan a personas, y en estas decisiones está en juego su felicidad, su mejora como personas y sus aprendizajes y la unidad como organización.
Existen decisiones en las que alguna de estas dimensiones puede ser poco relevante, pero están todas presentes en todo lo que hacemos. Es por esto que no existen, buenas decisiones técnicas, si falla el aspecto ético. No podemos saber si una decisión es éticamente correcta o no, salvo que conozcamos también qué es correcto desde el punto de vista técnico-económico y desde el punto de vista sociopolítico. En resumen: una decisión incorrecta no es “técnicamente” correcta y “éticamente” incorrecta sino que simplemente…incorrectas.
Cuando se tiene en cuenta la dimensión ética de las acciones humanas en cualquier organización, no como una cosa añadida desde fuera sino como parte de la propia acción, las cosas se ven desde otra perspectiva totalmente distinta.
Ganar mucho a costa de la ética puede ser fácil, pero las consecuencias pueden ser terribles. Ser ético a costa de los beneficios y de la continuidad de la organización no es precisamente un ejemplo de buena administración. El reto que más importante es la ética con beneficios: una buena gestión desde todos los puntos de vista. En otras palabras, hacer de la ética no un costo, ni una restricción, sino una fortaleza, otro factor mas de una buena gestión empresarial.
Ética es el camino mas difícil de transitar en muchas empresas de este amplio mercado laboral, pero es el que seguramente te permite apoyar a la noche la cabeza en la almohada y dormir tranquilo con tu conciencia (lo que no es poco) ya que uno es la única persona que convive con uno mismo las 24 horas del día, los 365 días del año, de todos los años de nuestra efímera vida.

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